Mi lucha con el sobrepeso: - 11 kg después

Desde hace varios años vengo realizando una lucha constante con mi peso. Creo que es algo que muchas personas, la mayoría mujeres, enfrentamos actualmente.

Por un lado, la sociedad impone un “estandar” de belleza al que todos deberíamos “aspirar”, mientras que, por otro, sentimos que comer saludable es un castigo o algo aburrido, porque en lugar de tratar de llevar una vida saludable y balanceada, terminamos siguiendo dietas de moda o muy restrictivas para poder perder rápidamente los kilos extra.

¿Y qué logramos con esto? Además de jugar con nuestro peso como si fuera un yo-yo, terminamos afectando nuestra salud, generándonos condiciones que hubiéramos podido evitar tan sólo llevando un estilo de vida saludable: comiendo de forma balanceada y realizando actividad física.

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Yo he pasado por muchos cambios de peso que comenzaron hace poco más de 20 años, ¿pueden creerlo? Cuando aún estudiaba en la universidad subí muchísimo de peso, lo cual fue el resultado de malos hábitos alimenticios, pocas horas de sueño y cero actividad física. Veo mis fotos de ese entonces y no me reconozco. Desde ahí empecé con esta lucha constante que me llevó a probar desde productos “milagrosos” hasta conocer diversos especialistas en nutrición y sobrepeso, quienes me diagnosticaron resistencia a la insulina. Esta condición hace que mi cuerpo produzca más insulina de la que debería, por lo que asimilo más todo lo que como, y, si no es tratada a tiempo, podría desencadenar en diabetes.

Y si bien tenía la teoría muy aprendida, llevar a la práctica todo aquello que debía hacer era imposible. Hacía la dieta de lunes a viernes para desbandarme sábado y domingo. O llegaba al peso que quería y luego, poco a poco, regresaban los excesos y cuando menos lo pensaba, tenía muchos más kilos encima.

Esto empeoró cuando salí embarazada de Juli, es más, comencé mi embarazo con sobrepeso, así que tuve que cuidarme muchísimo para no tener tantas complicaciones y para que ella naciera bien y sana. Después de eso, bajé por la lactancia, volví a subir, volví a bajar pero no a mi peso inicial, luego subí otra vez; y así me la pasé hasta inicios de este año.

Luego de la pérdida que tuvimos a fines del año pasado, tenía muchísimos kilos encima y no me sentía bien. Me hinchaba muchísimo, me costaba hacer ejercicios y no me gustaba lo que veía en el espejo. Les juro que no me reconocía cuando veía mis fotos y ni qué decirles de cómo me quedaba mi ropa. En fin, necesitaba volver a sentirme bien conmigo misma, así que decidí visitar a mi endocrinólogo de siempre para que, con un tratamiento adecuado, me ayude no sólo a perder peso, sino a estar saludable.

En febrero de este año empecé nuevamente un tratamiento con medicinas para regular mi producción de insulina, pero tenía muy claro que la medicina no iba a funcionar sola, tenía que mantener mi rutina de ejercicios y, muy a mi pesar, regular mis hábitos alimenticios. Así que desde marzo comencé un régimen alimenticio con una nutricionista que trabaja con mi doctor, y hoy, cinco meses después, puedo decir que mi tratamiento está dando muy buenos resultados y que estoy demasiado feliz y orgullosa por todo lo que estoy logrando. Tenía obesidad y ahora sólo me faltan un par de kilos para llegar a mi peso ideal saludable, ¿pueden creerlo? Aquí les comparto una foto con mis progresos para que se den una mejor idea.

Tras estos cinco meses siento que más allá de una dieta, he adoptado un estilo de vida saludable que quiero seguir toda mi vida. He aprendido a comer, a combinar los alimentos de la mejor manera, a identificar qué tipo de alimentos no puedo comer porque me disparan la producción de insulina y qué otros me ayudan a mantener todo en orden. He aprendido a que si hoy me provocó un dulce o algo que no está dentro de mi régimen, puedo disfrutarlo y luego volver. He aprendido a no castigarme por comer algo “prohibido” y, lo mejor de todo, es que he aprendido a que uno puede ser feliz comiendo sano, porque comer sano no debería ser un castigo, sino una motivación para nutrir nuestro cuerpo de la mejor manera a modo de agradecimiento por todo lo que nos permite hacer día a día.

Hoy, con 11 kilos menos quiero decirles que si yo pude, ustedes también pueden. Si no se sienten bien con su peso, o si les pasa como a mí que no se reconocen frente al espejo, visiten a un especialista. Consulten con un médico general para que los derive con un especialista o con un endocrinólogo como yo. Si les hace ruido lo que les dice su doctor, busquen otro hasta que encuentren con el que mejor se sientan. Lo mismo si van a buscar un nutricionista. No saben la cantidad de doctores y nutricionistas que he conocido a lo largo de estos años, unos muy buenos y otros que no deberían llamarse profesionales sinceramente.

Y no jueguen con su salud, las dietas y pastillas milagrosas no existen. Visiten a un especialista, porque lo que me hizo efecto a mí no necesariamente lo hará con ustedes. Espero que mi experiencia les sirva y si necesitan los datos de mis doctores, yo feliz lo comparto, sólo tienen que escribirme.

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